martes, 24 de mayo de 2011
Recuento
Como año y medio de intranquilidad, duda, nerviosismo.
Litros y litros de esa agua salada que se sale de los ojos cuando te aprietan invisiblemente otra parte del cuerpo, el corazón.
Horas y horas de silencio por no haber cerca alguien con quien hablarlo.
Risas que hace mucho no salían de mi garganta.
Personas menos en la lista de felicitaciones.
Meses de tener el cuerpo adolorido. Y lo que creo que es mi corazón, más.
Tu presencia me dio risas, momentos bonitos, algo que no conocía. Pero también me dio muchas cosas que no me hicieron sentir bien. Y me quitó cosas que no sabía que tenía.
Pero quiero empezar a hacer algo por mí, que me quité ese extraño sentir.
Hoy fue el primer paso, y la verdad me siento bien, y tengo muchas esperanzas en llegar a sentirme mejor.
Gracias por todo. Adiós todavía no, pero quién sabe, tal vez algún día sea más que necesario.
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