domingo, 22 de mayo de 2011

Poderoso Caballero

Maldito dinero. Su ausencia siempre ha sido parte de lo que hace triste mi existencia.
No es que yo viva en casa de cartón o que de verdad esté mi familia de la chingada, es más una cuestión mental que me tortura. Desde pequeña, siempre escuché peleas eternas entre quien daba el dinero y quien se lo gastaba, que aun teniendo sueldo, por razones que desconozco no lo ha sabido administrar desde que empezó a recibirlo. 
No sé a que edad, pero fue muy chica, empecé a imaginarme cómo seria todo si de repente nos ganáramos la lotería. Y más que pensar en todos los juguetes que a esa edad "harían feliz a cualquier niño", pensaba en que lo primero que haría seria pagar todas la deudas que hubiera, es lo que más me hubiera dado tranquilidad en ese entonces. El ver a las personas que quiero sin estrés y sin gritarse cada quince días, y tal vez quitarme la idea de que sólo era un gasto más, que si yo no estuviera habría más dinero y estás personas serían mucho más felices. 
Nunca tuve el valor para remediar mi existencia. Sigo aquí.
Y hoy ese mismo tema, me llena de desesperación, me entristece porque una vez más no puedo tener lo que quiero porque no hay.
.... Lo envidio tanto, yo a su edad, sabia que había cosas que no se podían, que los grandes no estaban contentos, que yo era parte de sus gastos, que si yo me... tantas cosas.
Y ya. He perdido el hilo, iré a encerrarme y a lamentar no tener el valor de remediar mi existencia.

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