Pues ya de regreso del viaje. Dos semanas o más, que las sentí tan largas y a la vez cortas e insuficientes. Me gustó porque me perdí, entre nuevos caminos, entre nuevos camiones, sensaciones, olores, sonidos, entre tanta cosa nueva y bonita. Me sentí bien conmigo misma por mi actitud, porque a pesar del leve miedo que me daba pasar por este viaje, lo hice y salí de el muy bien. Me fue bastante bien.
También tuvo sus cosas no tan buenas. Sobre todo dos noches, la primera en donde me pegó todo, el estar lejos de mi casa, y sentirme sola, el querer hablar y hablar y que, a pesar de tener a alguien ahí, importante y de confianza, no era el momento. Y lloré, lloré y nadie supo. Al día siguiente todo estuvo se veía más claro, más limpio, como después de que llueve, y disfrute los días que siguieron. Días después me volvió a llover.
Me llamó. Me tomó por sorpresa pero contesté. Escuché su voz después de tantos días, sus silencios, sus palabras, pero no creí del todo sus intenciones. Contesté pero no sé con qué entonación, fue tan rápido que lo recuerdo un poco borroso, me preguntó si podríamos hablar, le contesté que sí, cuando estuviera de regreso, cosa que hasta ahora no sé cuándo será. Y después de todo, un mensaje, diciendo que "la verdad" era que me extrañaba. Me enojé tanto, por su manera de hablar, por su "te extraño", ¿de dónde saca eso? Si eso era lo que quería, distancia. Me enojé y no le creí. Algo, llamado ego tal vez, me hace pensar que es obvio que me extrañe por que la relación que tenía conmigo no la tenía con nadie más, y la realidad me dice que es cierto, ya no tiene "algo seguro" que podía tener cuando se le antojara. Y eso es lo que extraña, es lo único que puedo imaginar. Pero hasta ahí, a mí, no lo sé. Ese día me llovió también, después de un día particularmente soleado. Pero bueno, pasó y siguieron días buenos, los mejores del viaje. Regresé alegre, extrañando a mi familia, pero con un buen sabor de boca, motivada a buscar cosas diferentes en todos los aspectos, sobre todo en lo que se refiere a la escuela, y viéndole el lado agradable a las cosas.
Para mi sorpresa, en mi lugar de residencia actual, está lloviendo y mucho, pero no me pone emo, me gusta la lluvia, y aunque es un poco molesta, quiero disfrutarla, es otra cosa más que había olvidado que me gusta hacer. Después todo será aún más claro.
Pd. La imagen tiene movimiento ^_^ checala, está padre.

